Metal vs Resina

Actualmente muchos coleccionistas se preguntan cuáles son las diferencias, ventajas y desventajas de los modelos a escala fabricados con resina frente a los coches metálicos de toda la vida.


Independientemente del material utilizado, toda réplica a escala requiere un molde en el cual basarse. Para fabricar un modelo de fundición de metal (die-cast) se utiliza un molde de acero, mientras que para un auto de resina, se usa uno de silicona-caucho.


Costos


El conjunto completo de los moldes de acero fundido para un modelo es bastante costoso. Por ejemplo, la inversión para la creación de un auto a escala 1:18 puede variar entre los 100 mil y 200 mil dólares, dependiendo de su complejidad y número de componentes. Se requiere, como mínimo, de nueve meses de trabajo de ingeniería para producir un conjunto completo de moldes; sin embargo, una vez conseguido, el proceso de fabricación es rápido y preciso, pues se realiza mediante la inyección del metal fundido a alta presión dentro de cada molde. Además, la vida de un molde labrado en acero de alta calidad pueden ser de hasta un millón de "shots". Por lo tanto, es la forma más económica de fabricar modelos de automóviles en grandes cantidades.


Ahora bien, si la cantidad de unidades a producir es reducida, como en el caso de ediciones muy limitadas o exclusivas que no superan las 2 mil o 3 mil piezas, el método de fabricación descrito anteriormente no resulta rentable y se opta por la utilización de resina.



Tiempo de producción


Un conjunto de moldes de caucho cuesta una fracción del de su versión en acero y, cuando se completa el desarrollo del modelo, su elaboración tarda sólo unos pocos días. La resina, por lo tanto, es el material ideal para la fabricación de modelos que requieren el tiempo de espera más corto posible para su lanzamiento en el mercado.


La producción de un molde de silicona-caucho es relativamente simple y se consigue al mezclar sus componentes químicos para luego verterlos en una pequeña cámara que contiene el patrón. En cuestión de horas la silicona se cura y está lista para ser utilizada. Por el contrario, un molde de acero está hecho de material muy duro y las cavidades del patrón se forjan cuidadosamente a mano y requieren mucho tiempo de molienda, recorte y pulido. Es por eso que puede tomar meses para completar una serie. La ventaja es que los moldes de acero tienen una vida útil mucho mayor a la de sus pares de silicona.


Por otra parte, la resina es mucho más suave que el metal de zinc (Zamak). Por lo tanto, el recorte y pulido de un modelo de resina requiere menos tiempo que uno de metal. Los detalles finos son más fáciles de alcanzar y el modelo puede ser bien presentado con muchas intrincadas piezas adjuntas. En síntesis, con mucho detalle.


Resistencia y durabilidad


En este campo, existen grandes desventajas en los modelos de resina, relacionadas principalmente con la naturaleza misma del material. Estructuralmente hablando, es mucho más débil que el metal y puede deformarse después de algunos años, a medida que envejece. Además, las aperturas no se puede conseguir con precisión, las partes delgadas son demasiado débiles y se rompen con facilidad. Sin mencionar que la resina no soporta la fijación de bisagras. Debido a esto, la gran mayoría de los modelos de resina se hacen sin ningún tipo de apertura.


Pintura y decorados


Cuando se trata de la pintara, también hay una gran diferencia entre la resina y el zinc. En el caso del metal, la pintura requiere un tiempo determinado de cocción al horno para ser curada adecuadamente y así alcanzar un brillo preciso. La pintura utilizada en un modelo de resina no puede ser al horno (ya que esta se deforma con el calor), sino que requiere un recubrimiento extra-claro para lograr el brillo deseado. Así, mientras que el color en el metal pintado producirá un efecto similar al de un coche real, el acabado de la pintura en un modelo de resina carece de la apariencia y sensación sólida de la pintura de un solo paso.


En los modelos de resina, los decals de los autos de carreras son en su mayoría hechos con calcomanías al agua, debido a la pequeña cantidad de modelos que se fabrican. El proceso de colocación requiere de gran habilidad y precisión, lo cual puede resultar problemático durante la fabricación. Por otro lado, las calcomanías se vuelven frágiles y vulnerables a los arañazos después de algunos años.




El cromado es algo difícil de reproducir en modelos de resina. Conseguir el efecto brillante del metal en este material sólo se puede lograr mediante la metalización al vacío (chapado en vacío). Sin embargo, cuando se lo hace, la superficie no es tan brillante en comparación con un coche real, para el que se utiliza "revestimiento de cromo húmedo"; mismo proceso utilizado para las piezas cromadas en los modelos metálicos.


Por ese motivo, en los modelos de resina se utilizan con frecuencia recubrimientos de acero inoxidable delgado y cromado que son costosos y difíciles de aplicar. Tales partes planas finamente tienen una excelente apariencia en el modelo, pero cuando se trata de componentes curvos como el marco de una ventana o el contorno del parabrisas, como las que se encuentran en los coches antiguos, no resultan viables debido a su complejidad.


Ventanas y parabrisas


Los parabrisas y ventanas laterales de modelos de resina se hacen a partir de hojas de acrílico transparente que se cortan y deforman en el contorno requerido. La hoja de acrílico transparente puede ser tan delgada que simula muy bien al cristal y permite ver claramente el interior del vehículo. Sin embargo, cuando el contorno del vidrio es curvilíneo, es un gran reto darle la forma correcta a una lámina plana; debido a eso, muchos modelos de resina en el mercado presentan defectos en esas zonas. Por otra parte, al plástico moldeado por inyección que se utiliza para las ventanas en los modelos metálicos, puede reproducir con mucha fidelidad la forma real.

Fragilidad


Otra cuestión importante con respecto a la resina es su fragilidad durante el transporte. Cuando se manipulan las cajas, la piezas largas y delgadas se pueden romper con facilidad. Inevitablemente, esto aumenta el costo del producto, ya que el porcentaje de unidades devueltas por este motivo crece muchísimo.


Precio final


Por todas estas razones, los modelos de resina normalmente se venden al doble o triple del precio de los modelos de fundición construidos a la misma escala. Y eso a pesar de que la pieza de resina normalmente no tiene aperturas. Como hemos señalado, el precio más alto comienza con los costos de desarrollo que deben ser amortizados en el menor número de modelos que se pueden producir en el utillaje de silicona. Además, el modelo es completamente hecho a mano, lo cual es costoso.


La resina abastece principalmente a un pequeño número de coleccionistas de todo el mundo que quieren el primer lote de los nuevos coches que son puestos a la venta y que no desean esperar por los modelos de fundición a presión. Por ese motivo, los coches de resina son, en su gran mayoría, modelos únicos o raros que se venden sólo en pequeñas cantidades en todo el mundo. O bien, el modelo se encuentra en una escala tan grande que no sería factible hacerlo en metal fundido a presión.


Top Speed 1:18 - Ford GT Sunoco (Resina model)

Fabricantes de modelo de alta gama como AUTOart han informado a sus cliente que no producirán modelos de resina, pues creen que el metal fundido a presión, junto con plástico moldeado por inyección, son los materiales más idóneos para conseguir réplicas exactas dentro de sus estándares de excelencia. Añaden que "el metal fundido es más difícil y costoso de trabajar, pero el modelo se puede hacer con mayor detalle, más fino en general y a un precio más accesible. Es estructuralmente más rígido y traerá placer a su dueño por mucho más tiempo".


¡Enhorabuena por eso!